Con sol y, de momento sin lluvia, Miguel Oliveira encabeza los últimos entrenamientos del Gran Premio de España. Seguido por, Niccolo Antonelli y Maverick Viñales, que completan el hipotético podio
La oscuridad de la noche ha dado paso a un tímido sol, que ilumina más que calienta. El cielo está mayormente nublado y, aunque no llueve, la humedad alcanza el 94%. Los pilotos de Moto3 han sido los primeros en rodar sobre el frío asfalto del trazado jerezano.
Los 20 minutos del warm up confirman el global de los entrenamientos y sitúa, en un imaginario podio, a Miguel Oliveira (Estrella Galicia 0,0) en lo más alto con un tiempo de 1’57.931. A 0.624s la primera sorpresa de la mañana, Niccolo Antonelli (San Carlo Honda Gresini Moto3). En tercer lugar, y advirtiendo lo sensacional que será su actuación en el día de hoy, Maverick Viñales (Blusens Avintia). El hombre de la pole, Alex Rins (Estrella Galicia 0,0) se ha desplomado a la décima posición.
El pescado está vendido, ahora falta conocer quién será el que se lo coma. En Moto3 nos esperará una carrera loca, condicionada por la meteorología. Según sea el estado de la pista, los pilotos se decantarán por una u otra estrategia. Ha sido un fin de semana difícil para todos los equipos. Alex Rins debe defender con uñas y dientes la primera pole de su carrera deportiva porque en su nuca resopla el aliento de Sandro Cortese, que busca robarle la posición privilegiada al inicio de la carrera. Miguel Oliveira anda a la caza de la guinda de un fin de semana beneficioso para él. No olvidemos a Maverick Viñales, que intentará remontar la mala posición, noveno, que consiguió ayer en la clasificación por equivocarse en la elección de neumático. Además, será interesante seguir el primer Gran Premio mundialista de los wild card, Alex Márquez y Josep Rodríguez, ya que durante los entrenos han adoptado el rol de veteranos, con unos resultados estupendos. En resumen, no hay nada claro en la categoría pequeña, donde hay muchos pilotos con opciones, cada uno con un objetivo claro, una táctica marcada y unas ganas por correr incuantificables.