Tras una escapada en solitario, Casey Stoner consiguió su primera victoria en el Gran Premio de Portugal. Jorge Lorenzo estableció un nuevo récord de pista y se conformó con la plata. Dani Pedrosa aseguró la tercera plaza.
Estoril cedía a la categoría reina el sol que regaló a los pilotos de Moto2. Con buen tiempo y condiciones óptimas, los pilotos de MotoGP encararon, por última vez y hasta nueva orden, al circuito portugués. Estoril dice adiós al mundial de motociclismo. La parrilla de salida se conformó bajo un intenso calor; las MotoGP ronroneaban con el semáforo en rojo. Las miradas puestas en el infinito, el corazón subido al podio, la ilusión junto al oro. Cada uno con sus objetivos establecidos, cada uno con sus sueños como guía.
Buena salida de las Honda. Casey Stoner (Repsol Honda Team) ha tirado desde que el semáforo se ha apagado y adiós Stoner. Jorge consiguió colocarse segundo, a la sombra de Casey. Lorenzo se ha dejado el alma en intentar pescar a Stoner, recortando décima a décima. La fe que tenía Lorenzo en sus posibilidades, la fe que compartía con sus fans. A 16 vueltas del final, Jorge hizo creer a la afición española. A su estela, tercero, Dani Pedrosa (Repsol Honda Team) también se acercaba: el vigente campeón del mundo no se terminaba de ir. En la segunda parte de la carrera, rodaban los tres en un pañuelo. Jorge se acercaba en las zonas reviradas pero en recta la aceleración de la Honda de Casey era imbatible. A pesar de todo, el guerrero de la categoría, Jorge Lorenzo, no se rindió pero tampoco hizo magia. Casey Stoner consiguió su segunda victoria esta temporada, la primera en el circuito de Estoril y que lo coloca líder de la general a un punto de su perseguidor, Jorge Lorenzo. El 99 de Yamaha fue segundo; su consuelo fue establecer un nuevo registro de vuelta rápido en el trazado portugués, el último antes de la retirada de la pista del calendario, 1’36.909. A Dani Pedrosa se le resiste la victoria y sube a la tercera posición, con el bronce en la mano.
Las motos oficiales han vuelto a humillar a las satélites, lo cual no quita mérito a los pilotos de Monster Yamaha Tech3: Andrea Dovizioso entró por delante de su compañero de equipo, cuarto; mientras que Cal Crutchlow, tras un impecable fin de semana, terminó quinto al colarse poco antes de concluir la carrera. Grandísimo trabajo el de Álvaro Bautista (San Carlo Honda Gresini) que adelantó a la M1 de Spies, robándole las pegatinas, y escaló hasta atravesar la línea blanca de la meta en la sexta posición. Primera Ducati, a 26 segundos de la cabeza y séptima, rebasó la bandera ajedrezada Valentino Rossi (Ducati Team). El italiano tiene una cita mañana, en el circuito de Estoril, para probar cosas nuevas en la Ducati. Por detrás, octavo, sumando otro decepcionante resultado, el estadounidense Ben Spies (Yamaha Factory Team) batallando con Stefan Brald, que entró noveno. Cerrando el TopTen, Héctor Barberá (Pramac Racing Team), por delante de la moto oficial de Nicky Hayden (Ducati Team).
Los pilotos de Aspar han jugado al gato y al ratón durante toda la carrera. La primera CRT fue la de Aleix Espargaró (Power Electronics Aspar), duodécima. Randy de Puniet (Power Electronics Aspar), con una costilla dañada tras la caída de ayer durante los clasificatorios, ha aguantado como un jabato toda la carrera; fue decimotercero. El último español, Iván Silva (Avintia Blusens), dolido tras su caída en el ‘warm up’, decidió regresar al box.
Se acabó MotoGP. Estoril nos despide. Esperemos que se trate de un hasta luego».