Lluvia en la pista, tormenta de caídas. Louis Rossi consigue subir a lo alto del podio en una carrera por eliminación. Sandro Cortese y Alberto Moncayo flanquean al francés desde la segunda y tercera plaza, respectivamente. Viñales, Oliveira y Salom, entre otros, se han caído.
Frío, lluvia, condiciones extremas, pista complicada, falta de visión. Carrera declarada en mojada. Los pilotos se refugiaban del agua bajo sus paraguas y chubasqueros. Cuando los medios de comunicación, azafatas y equipos los dejaron a solas frente al semáforo, los corazones galopaban a más revoluciones de las recomendables. Escondidos bajo la cúpula, los protagonistas se preparaban para disputar 24 vueltas. El semáforo se apagó y ya no había vuelta atrás: el Gran Premio de Francia había comenzado. Maverick se santiguó antes de partir.
Efrén Vázquez perdió su segunda posición, tan luchada en los clasificatorios. La moto dijo «basta» antes de que pudiese, tan siquiera, arrancar. Un amplio grupo de carrera, liderado por Zulfahmi Khairuddin (AirAsia-Sic-Ajo) marcó la pauta. Por detrás, Maverick Viñales (Blusens Avintia), Héctor Faubel (Bankia Aspar Team), Luis Salom (RW Racing GP), Miguel Oliveira (Estrella Galicia 0,0), Jakub Kornfeil (Redox-Ongetta-Centro Seta) y Louis Rossi (Racing Team Germany). Nadie tenía la plaza garantizaba, así que el baile de posiciones no cesó. Héctor Faubel y Luis Salom arrasaron con sus rivales y encabezaron la carrera, intentando abrir hueco con respecto al grupo perseguidor. No lo consiguieron. Ni Kornfeil ni Oliveira se lo permitieron, tirando al máximo. Viñales se dejó la piel y los cazó. Khairuddin y Rossi no aguantaron el ritmo. 5 pilotos y tan solo 3 cajones en el podio.
A 15 vueltas del final, Luis Salom comenzó a caer posiciones, hasta la 6 plaza, cediéndole su puesto a Louis Rossi. Maverick Viñales casi se ve en el suelo; evitó la caída y continuó empecinado en su lucha. Mientras tanto, Héctor Faubel guiaba la carrera con Miguel Oliveira a su estela. Maverick Viñales, Jakub Kornfeil y Louis Rossi con hambre de podio. Y de repente, llegaron las caídas: Héctor Faubel y Jakub Kornfeil se deslizaron hasta la grava. Oliveira, Viñales y Rossi se encontraron con el liderato de la carrera. La pista cada vez estaba más empapada, los charcos se convirtieron en piscinas, los mecánicos se pensaron en hacer unos remos aerodinámicos que facilitasen el ritmo de sus motos, ahora transformadas en góndolas. Oliveira también cayó, por tercera vez consecutiva en la carrera, y Viñales se puso al frente, con Louis Rossi, el piloto local, sorprendido por hallarse segundo. Poco duró la alegría a Maverick porque, entrando a meta, acelerando, la moto se le fue de atrás y al suelo. El francés primero. Francia rugió.
Por detrás, en la batalla por la segunda plaza, estaban Sandro Cortese (Red Bull KTM Ajo), Zulfahmi Khairuddin y Alberto Moncayo (Bankia Aspar Team). El malayo no supo mantener la moto sobre el enjabonado asfalto y también se accidentó. Sandro Cortese se veía con la plata pero corrió con la misma suerte que sus rivales, cayéndose. Al menos, el alemán consiguió arrancar su moto, salvar los muebles y entrar sexto, con 10 puntos más en su casillero, que lo conservan como líder del mundial. Alberto Moncayo ha conseguido ser segundo, primer podio del año para el andaluz. Alex Rins (Estrella Galicia 0,0) se encontró con el bronce, saliendo vigesimosexto y lesionado. Niccolo Antonelli (San Carlo Honda Gresini Moto3) lo sabía y lo persiguió para robársela. Preciosa última vuelta, que dio por ganador a Rins: primer podio mundialista para el jovencísimo piloto español; Antonelli, cuarto.
El siguiente compatriota entró noveno, Iván Moreno (Andalucía JHK-Laglisse). El resto de pilotos no han podido terminar la carrera, ya sea por caídas o averías mecánicas. Un total de 18 ausencias. Una carrera por eliminación, una carrera que ha roto con todas las quinielas.