Aunque tiene nombre de novelista catalán, el reusense Josep Maria Folch, alma de Yamalube Folch Endurance, no se dedica a las letras aunque también escribe casi cada año el nombre de su equipo en el palmarés de las 24 Horas de resistencia del Circuit de Catalunya.
De las 17 ediciones celebradas hasta ahora, ha tomado parte en 15, en 7 su equipo ha vencido y en otras 7 se ha alzado al segundo eslabón del podio. Por eso, en un 2012 en que nuevamente su equipo disputa el FIM Endurance World Cup en el que figura 4º –toda una hazaña– Folch se toma Las 24 Horas “de otra forma”, dice, “sin el agobio de tener que demostrar nada”. Estas son sus impresiones sobre algunos de los temas que atañen a esta carrera.
Edición 2012
“La primera en la que salgo con un único equipo. La lucha sin cuartel que enfrentó a mis dos formaciones en la pasada edición y que tanto nos hizo sufrir ya que del doblete podíamos pasar a nada, no la voy a potenciar este año. Nos centramos en una moto y en cuatro hombres… No olvidemos que mi equipo hace el mundial y esa es nuestra prioridad; las motos son las mismas y en pocos días ésta, la del Circuit, estará compitiendo nuevamente en Alemania. Y debe rendir tan bien como siempre. Éste es mi gran hándicap respecto a Suzuki Català: nuestros rivales directos hacen una carrera de endurance al año y la pueden preparar porque tienen tiempo y experiencia. Nosotros vamos sobre la marcha. Pero hay dos grandes motivos para correr Las 24 Horas: Se hacen en Catalunya y me envuelve de nuevo el espíritu de Montjuïc… Hay que estar con o sin hándicaps”.
Equipo
“Lo tengo bueno. Arturo Tizón y Roberto Martínez corren conmigo el mundial y tienen mucha experiencia. David Checa y Josep Monge son otros dos valores seguros. Está compensado. Debo reconocer que este año Suzuki Català cuenta con unos pilotos extraordinarios… pero los nuestros son como mínimo tan buenos como los suyos. Creo que es la edición en que los efectivos humanos están más igualados”.
Moto
“Yo, en Las 24 Horas, sólo sufro por los pilotos. Ellos tienen que resistir, la moto ya sé que, por norma, no falla. Nuestra Yamaha YZF R-1 1000 rebosa fiabilidad. La segunda prueba del mundial fue en Qatar. Era un infierno. De día estábamos a 42 grados, de noche a 38… Y las motos iban como una seda. Todas. Las personas estábamos hechas unos zorros. Actualmente la tecnología en dos ruedas tiene un nivel extremo. Pongo un ejemplo: en los cuatro mundiales que llevo sólo nos hemos retirado en una carrera y fue por un defecto en una junta de culata. Los motores de ahora no se rompen, por eso hay que cuidar a los pilotos, su estado físico y especialmente su mente”.
Planteamiento de carrera
“Uno sólo: Salir gas a fondo desde la primera vuelta y, si se puede, hasta la última. Creo que, a estas alturas, no tenemos que demostrar nada a nadie, pero quien es competitivo siempre sale a ganar”.
Meteorología
“No me asusta nada, ni el calor ni el agua. Ambas pueden marcar el desarrollo de la carrera, pero tenemos moto y neumáticos para afrontar cualquier obstáculo climatológico. Ni tan siquiera la noche, que puede ser estratégica. Y los pilotos están muy mentalizados”.
Otros temas
“47 equipos en la salida es una cifra muy correcta, muy de mundial. En la mayoría de pruebas que se precien, las cifras máximas de equipos en pista oscilan entre los 50 y los 55. Esta vez hay muchas estructuras francesas. No son pilotos de primer nivel pero dan internacionalidad a la cita. Todo lo que aporte difusión es positivo para nuestra carrera”.![[swf object]](images/blank.gif)