Ni el guionista más perverso hubiera creado una situación tan tensa en los minutos previos a la salida de la carrera de Moto3.
Finalizada la prueba de MotoGP, ha caído un auténtico diluvio que ha provocado el aplazamiento de la salida ya que la pista se encontraba en un estado impracticable. Pilotos y mecánicos han tenido que adaptar a toda prisa los reglajes de sus motos para rodar en agua aunque, en la parte final de la prueba, el circuito ha estado totalmente seco y ha lucido el sol. Maverick, que partía algo retrasado, estaba seguro de poder remontar y conseguir unos buenos puntos para el campeonato, pero cuando las condiciones han mejorado y la pista se ha secado, las cintas que tapaban parcialmente el radiador -algo que se hace habitualmente cuando llueve para que el motor alcance la temperatura ideal-, han hecho que éste se calentara en exceso mermando en gran medida el rendimiento. Sin duda, no es el resultado esperado pero el campeonato es larguísimo y estar situados en la segunda posición es excelente para seguir luchando.
Maverick Viñales (17º, +1`11.122): “Hemos tenido un problema con las cintas que tapan el radiador y el motor ha cogido demasiada temperatura. Utilizamos un sistema para que cuando la pista se seca o aumenta el calor yo pueda arrancar las cintas que cubren parte del radiador y, así, poder obtener la temperatura ideal del motor. Hoy el sistema ha fallado y ese ha sido el motivo de rodar tan retrasado. El motor ha perdido potencia por exceso de temperatura y era imposible avanzar. En las curvas intentaba recuperar todo lo posible pero en las rectas me volvían a pasar y perdíamos mucho tiempo. Está claro que no es un buen resultado pero ahora vamos a Mugello e intentaremos remontar de nuevo.”